Como en muchos posts anteriores he comentado, es el gran gurú mundial de la usabilidad, pero cada vez me tropiezo con más profesionales, incluso aficionados al Internet empresarial, que critican muchas de las afirmaciones de este autor: Jakob Nielsen. Un amigo el otro día me dijo que “si por Jakob fuera, las páginas web se harían en ficheros TXT”.
Yo -y me van a disculpar- no puedo decantarme por estar a favor o en contra. Es bueno que haya un ojo crítico atento a la usabilidad, algo muy importante, pero a ratos resulta algo excesivas las pautas indicadas por él y a seguir en el diseño y sindicación de contenidos y demás atributos vinculados a la creación de sitios web. En su último libro critica sitios web que se pasan del límite con diseños excesivamente creativos, pero hay que tener en cuenta que no todos los portales deben seguir el mismo patrón y criterios de usabilidad, pues no todos se dirigen al mismo público objetivo. Pensar en el usuario no es pensar en TODOS los usuarios, sino, en el caso de un portal comercial, en mis clientes y clientes potenciales, con su perfil y necesidades propias. Si soy un periódico online y resulta que los usuarios que ven estas publicaciones son curiosos y les gusta indagar por los contenidos, no importa tanto el desorden siempre que no sea excesivo y los contenidos inviten a la interacción.
Jakob Nielsen critica que en la web 2.0 se ha dejado demasiado de la mano del usuario los contenidos, pasando así a un segundo lugar la usabilidad y el diseño agradable, como ha ocurrido -según Jakob-, por ejemplo, en MySpace o Youtube.
¿Interactividad y el control para el usuario antes que usabilidad? ¿Sí? ¿No? ¿Hasta qué punto? Yo personalmente no lo sé, quien lo sabe es el usuario, que es quien tiene todas las respuestas. Él es el experto, y los que nos dedicamos profesionalmente a esto, unos aprendices que observan, intentan comprender y devuelven el conocimiento al usuario dándole alternativas que cubran en mayor medida sus necesidades informativas y de interacción social.
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