A propósito del Día de Internet, puse un simple mensaje en el blog mediante Twitter diciendo que lo celebraría cuando la accesibilidad fuera más plural, barata y rápida. Sin eso, no hay nada. Para mí, el Día de Internet se produce cada vez que alguien descubre este canal, y punto.
No obstante, se me ocurrió que ese día podía haber hecho una breve reflexión en forma de post, y como nunca es tarde para exponer opiniones e ideas, lo voy a hacer hoy.
Internet no tiene ningún secreto ni complejidad en su forma. La clave está en la última sílaba de “Internet”; estamos hablando de una red, pero no una red de ordenadores, sino de personas. Claro que sí, de ordenadores también (servidores, clientes, etc.), pero debemos dejar eso para los informáticos, por lo demás, cuando pensamos en Internet tenemos que pensar en personas, cada vez más diversas, las mismas que nos encontramos por la calle, con las mismas preocupaciones, igual de consumistas, de emotivos, de racionales, de irracionales, de críticos, de buscadores de ofertas, información, etc. Son ellos, los mismos. Internet será mucho mejor cuando de una vez dejemos de pensar desde la tecnología hacia las personas, y sí desde las personas a la tecnología. Personas con una necesidad biológica de comunicarse, de decir lo que piensan, de enterarse de lo que opina el vecino, de discutir, de proponer, de expresar sus emociones, de conocer gente nueva, de sentirse parte de la sociedad, y dentro de ella, parte de una o varias redes que refuercen su identidad. Eso es Internet, no le demos más vueltas.
La web 2.0 es un paso irremediable hacia el resto del avance de Internet desde un punto de vista tecnológico, que será aprovechado por los usuarios para el mismo fin expresado en el párrafo anterior; y siempre habrá la misma base: personas sociales, buenas y malas, empleando la tecnología para comunicarse y relacionarse. Buscamos todo esto y aceptamos aquello que es sencillo, eficaz y emotivo, e Internet debe inclinarse, en mi opinión, por este camino, sin desviarse lo más mínimo.
A pesar de los que no aceptan los nuevos tiempos; a pesar de los que ven en la tecnología el fin del mundo como nuestros antepasados lo vieron en artilugios tan revolucionarios para la humanidad como la máquina de vapor; a pesar de la SGAE y su anquilosada mentalidad que equivoca el concepto de música; a pesar de los artistas llorones; a pesar del miedo de los políticos; a pesar de la falta de libertad de expresión que tantos sufren; a pesar de los pesares, ¡Viva Internet!
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