-
Últimos artículos
- Internet en cifras, incluyendo redes sociales
- Facebook, marca y autoconciencia
- Mejor una experiencia que un objeto
- A partir de hoy, Red y libertad
- Errores de los padres cuando piensan en la conducta de sus hijos en Internet
- Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales de Internet
- ¿Qué beneficios buscamos en una marca?
Categorías
Archivos
Etiquetas
adolescentes blogs buscadores ciberconducta cifras colores comercio comparar confianza conocimiento crisis cultura decisión emociones empatía experiencia felicidad fundamentos gratis implicación innovación móvil música mapas marcas nube personalidades posesión prensa privacidad publicidad redes relaciones reputación salud spotify subastas usabilidad vídeos viralidad web 3.0-
Últimos comentarios
- Facebook, marca y autoconciencia en Conversando sobre marcas con Joan Jiménez
- francisco en Sistema de votaciones por Internet
- Juan Carlos Pastén en Errores de los padres cuando piensan en la conducta de sus hijos en Internet
- caminante en Internet no vale para nada
- Qué beneficios buscamos en una marca en La implicación y el valor de la marca
- Omar Sisalima en Mapa de redes sociales en España
- Aduti en La música by Spotify
- La música by Spotify en El cloud computing
- Ricardo Gopar en El poder de convocatoria de los social media
- Sergio Escobar en El poder de convocatoria de los social media





OÃr campanas y no saber dónde, o lo que es lo mismo, web 2.0
En el blog de nuestro cliente y amigo Edu William, se ha generado un interesante debate sobre el concepto web 2.0 y el peligro que su definición tiene de convertirse en algo complejo por exceso de información, y por consiguiente, improductivo.
Al siguiente comentario encontrado en el reciente post de Edu, hice mi posterior valoración:
<< Creo que debemos todos, yo el primero, reflexionar sobre el desmedido uso del 2.0 hacia el sector. La generación de confusión y “miedo en no estar”. Hay que pensar en la mejora de la competitividad del sector y aportar conocimiento y valor añadido al mismo. Todo lo que nos aleje de eso, estaremos actuando en base a un oportunismo injusto a corto plazo por conocer un medio, Internet, mejor que otros compañeros. Y eso no tiene nada que ver con un nicho de mercado. Al menos, no sostenible. >>
Mi comentario: <<A día de hoy, considero que eso de “2.0″ es algo obsoleto e innecesario. Simplemente diciendo “web” o “Internet” ya debemos entederlo como un medio completamente interactivo donde el usuario debe tener toda la libertad para gestionar y consumir contenidos, ya que, bien entendido, sacaremos beneficio de esa “libertad” del usuario: conociéndolo, identificando necesidades y satisfaciéndolas de una forma eficiente pensando en el largo plazo (marketing básico). El 2.0 que de vez en cuando empleo cuando no me queda otro remedio, se ha convertido en una simple etiqueta que muchos desarrolladores ponen a sus herramientas para moderninazar la percepción que de las mismas tiene el cliente potencial, y así, hacerlas más vendibles. Es lo que llamo “marketing para vender marketing”. Insisto en que la base debe ser sencilla: trabajar en la experiencia de nuestro resort, y luego apostar por Internet, fase por fase, sin lanzarse a un vacío que no entendemos, simplemente porque “está de moda”. Ir poco a poco en la Red, logrando que cada etapa sea producto de una anterior de la que esté alimentada, es garantía de éxito. Lo digo por experiencia. Las estadísticas demuestran que el matrimonio turismo e Internet es perfecto, pero siempre partiendo de lo simple y entendiendo bien los conceptos. He escuchado de responsables del sector cosas como “quiero un blog para mi hotel”, “quiero estar en Facebook”, “quiero marketing viral en Youtube”… cuando mi respuesta a esas sugerencias de los clientes es “Hábleme de sus clientes” y veo cara de extrañeza como consecuencia, me doy cuenta de que a ese cliente le queda mucho para obtener beneficio de la “web 2.0″, ya que ni siquiera sabe responder a preguntas de marketing elemental. Cuidado con eso de oír campanas y no saber dónde. Internet sí, pero no por moda, sino porque realmente sabemos que podemos aprovechar el medio, como siempre, de forma planificada y con un seguimiento exhaustivo a todo lo que hagamos, con acciones flexibles y fácilmente reconducibles ante desviaciones detectadas. Como suelo aconsejar: sencillez, eficacia y emoción. Abrazos. >>