-
Últimos artículos
- Internet en cifras, incluyendo redes sociales
- Facebook, marca y autoconciencia
- Mejor una experiencia que un objeto
- A partir de hoy, Red y libertad
- Errores de los padres cuando piensan en la conducta de sus hijos en Internet
- Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales de Internet
- ¿Qué beneficios buscamos en una marca?
Categorías
Archivos
Etiquetas
adolescentes blogs buscadores ciberconducta cifras colores comercio comparar confianza conocimiento crisis cultura decisión emociones empatía experiencia felicidad fundamentos gratis implicación innovación móvil música mapas marcas nube personalidades posesión prensa privacidad publicidad redes relaciones reputación salud spotify subastas usabilidad vídeos viralidad web 3.0-
Últimos comentarios
- Facebook, marca y autoconciencia en Conversando sobre marcas con Joan Jiménez
- francisco en Sistema de votaciones por Internet
- Juan Carlos Pastén en Errores de los padres cuando piensan en la conducta de sus hijos en Internet
- caminante en Internet no vale para nada
- Qué beneficios buscamos en una marca en La implicación y el valor de la marca
- Omar Sisalima en Mapa de redes sociales en España
- Aduti en La música by Spotify
- La música by Spotify en El cloud computing
- Ricardo Gopar en El poder de convocatoria de los social media
- Sergio Escobar en El poder de convocatoria de los social media





Las redes sociales se quedan en puro cotilleo
Hay redes sociales de distinta índole: dirigidas a públicos determinados, musicales, profesionales, de perfiles múltiples, microblogging… pero cada vez más usuarios expresan en Internet su descontento con ellas, básicamente por saturación y aburrimiento.
Como paradigma de lo que está sucediendo y un día más, debo hablar de Facebook, que ha propuesto un rediseño de su site que no viene a ser otra cosa que un cúmulo de fallos de usabilidad a lo ancho de 1024 píxeles, habiéndose creado ya grupos de usuarios que protestan por dicha versión. Por otro lado, veo cómo se multiplican los comentarios de usuarios que han desactivado o eliminado su perfil porque no les aporta nada.
Cada vez más usuarios ven cómo en poco tiempo pasan de la ilusión inicial cuando se dan de alta en una red, a ver cómo sólo entran para cotillear a contactos muchos de ellos desconocidos, atender mensajes vacíos de contenido, abandonar aplicaciones decepcionantes, con la saturación y pérdida de tiempo consiguiente.
Preveo que estos descontentos irán a más, por lo que toca pensar en el futuro -al menos a medio plazo- de las redes sociales. Quizás es cuestión de apostar por la portabilidad que ofrecen plataformas como OpenID y desde ahí darnos de alta en redes muy verticales, con temáticas muy específicas que realmente nos interesen (pienso en voz alta).
Habrá que estar atentos a los pasos que se dan en este sentido, pues cuando hablamos de redes sociales, nos referimos a uno de los estandartes de la web 2.0 y que, a pesar de lo que he dicho, no dejan de generar ingresos en concepto de publicidad. No obstante, opino que están volcándose con sistemas publicitarios visibles en un modelo que probablemente esté quedando obsoleto. ¿Vendrá una crisis en las redes que marcarán el inicio de lo que se viene denominando web 3.0?