Hace varios meses de la desaparición de Sara Morales, y unos días de Yeremi Vargas, lo cual causa aflicción al pueblo canario y a sus ciudadanos, creando una incertidumbre con respecto al hecho de su desaparición y su estado. Todos estamos preocupados indiscutiblemente de estas nuevas situaciones que se producen en nuestras islas, de manera más habitual que lo que cualquiera desearía, personalmente le muestro mi apoyo a esas familias y les deseo toda la suerte del mundo y que este desesperante estado tenga un final feliz.

Por qué hablo de este tema si este blogs va de Internet y de todo lo que rodea a este medio, pues el hecho es que aunque me parece del todo legítimo ayudar a estas familias y de lo que supongo estos estarán agradecidos, esta situación nos podría estar afectando posiblemente a nivel turístico. Hablo concretamente de la página www.grancanaria.com, página a la que entran un innumerable número de turistas de todo el mundo. Pues bien, si entramos en ella más parece la web de la INTERPOL, que la de un lugar al que vendrías a pasar una paradisíacas y afortunadas vacaciones. 

 

 
 

Pongámonos en el lugar de este turista que visita la web www.grancanaria.com, normalmente cuando nos mostramos interesados en un destino y tenemos ya algo de experiencia en Internet, lo primero  que hacemos es teclear el nombre del sitio con sus correspondientes www y .com, en el caso de Gran Canaria, www.grancanaria.com , salvo que tengamos el bloqueo de pop ups en el navegador, la primera imagen que tiene este turista de nuestra isla es que de momento han desaparecido dos niños y se pide ayuda para su búsqueda. Esto, bajo mi criterio, crea una imagen totalmente negativa del destino, sobre todo si el que pretende pasar sus vacaciones entre nosotros tiene hijos y busca disfrutar con ellos de un entorno tranquilo y carente de más peligros que los estrictamente necesarios.

No quiero decir con ello, que las autoridades correspondientes no hagan lo necesario y utilicen todos los medios disponibles al alcance, pero en este caso creo que el resultado es más perjudicial que beneficioso. Perjudica al sector turístico, sector este que prácticamente mueve nuestra isla y por último da una mala imagen de la misma.